Genero: Fantasía, comedia, supernatural, escolar
Escritor: Madoka Takadono
Arte: Utako Yukihiro
Editorial: Ichijinsha
Origen: Novela ligera
Episodios: 12 cap anime / 10 volúmenes Manga (en proceso)
Editorial: Ichijinsha
Origen: Novela ligera
Episodios: 12 cap anime / 10 volúmenes Manga (en proceso)
Sinopsis: William es el hijo de una familia de aristócratas dotado de una inteligencia excepcional. Un día, después de que su tío se arruine tras un negocio fallido y temiendo que el buen nombre de su familia quedase manchado, William decide volver a su hogar para buscar junto al mayordomo algo que pueda vender y así obtener liquidez. Gracias a esa búsqueda por las dependencias familiares, ambos encuentran una habitación subterránea olvidada que alberga un sello mágico, gracias al cual William invoca sin proponérselo a un demonio. Éste, que se presenta como Dantalion, le revela al joven que es descendiente de Salomon y tiene la capacidad de poder elegir al gobernante del mundo de los demonios. (Wikia)
"La categorización de ángeles como buenos y demonios como malos no tiene bases"
Esta reseña no puede empezar sin que yo pida disculpas, a mi misma y a ustedes. Lo cierto es que he estado con mi tesis hasta el cuello y no he tenido tiempo de nada. Pero aquí estoy, sacando un tiempito.
Makai Ouji lo conocí hace años, más exactamente en el 2013 cuando se estrenó su anime. A diferencia de muchas personas, a mi el anime me enganchó, a pesar de estar repleto de fanservice yaoi (aunque eso para mí no es un problema), y su lentísimo desarrollo de la trama principal. Si bien es cierto que 12 capítulos no alcanzan para nada, he visto obras maestras desarrolladas de una manera impecable en esos cortos 12 capítulos, así que esa no será una excusa. La cosa es que yo no vengo a hablar del anime, porque, si les soy sincera, el anime no muestra nada de lo que se lee en el manga. Y con esto no quiero decir que el anime no sea fiel a la trama del manga, no señor, al contrario, lo sigue muy fielmente (a excepción del final), me refiero a lo que evoca, a lo que transmite; es por esto que siempre he dicho que el manga es superior al anime, porque el manga contiene lo que quiere mostrar su creador, sus sentimientos, su esencia; el anime, muy a mi pesar, no siempre lo logra y desprestigia la serie en muchos casos.
Cuando terminó el anime me quedé con un vacío existencial difícil de compensar, así que me fui de inmediato a buscar el manga. Lo empecé desde cero y, sinceramente, fue la mejor decisión de la vida. Por ese entonces habían solo 40 capítulos, y así fue por mucho tiempo debido a cosa de permisos y licencias en diferentes países. Hasta que, hace como un mes, recordé este manga, lo volví a buscar y encantada encontré que ahora iban por el capítulo 79.


